Un abusador en la familia

“Por qué volvías cada verano” de Belen Lopez Peiró es una novela de no ficción sobre un caso de abuso sexual intrafamiliar. 

 

La misma tiene la particularidad de ser escrito por la víctima de dicho abuso y entre otros recursos literarios intercala declaraciones judiciales e informes de pericias psicológicas como capítulos del mismo.

En mis diez años de consultorio he podido escuchar a muchas mujeres y me gustaría poder decirles que el abuso sexual intrafamiliar es una rareza, algo que le pasa a muy pocas personas, pero les estaría mintiendo. Aquellos que lo sufren no son solamente mujeres pero por un efecto que el mismo sistema machista y patriarcal realiza sobre los cuerpos y las mentes el hombre tiene más dificultades para poder hablar sobre un abuso y a la vez poder hacer algo con ese trauma.

Según una informe de la UNICEF, y otros organismos, una de cada cinco menores mujeres han sufrido un abuso sexual y en su mayoría el victimario es una persona de la familia o vinculada a la familia. Creo que incluso, ese indicador puede subestimar en realidad el porcentaje de casos.

Muchas mujeres adultas aún no han podido construir ese hecho como un abuso. La amnesia impera en muchos de esos casos y en ocasiones esta se levanta en el medio del proceso de un análisis. Es un suceso que deja una marca en lo real que no cesa de producir dolor, malestar y síntomas.

El libro lo leí entero en una noche, en parte porque el libro realmente está bien escrito y porque es un tema que me hacía dudar; de que si dejaba inconclusa su lectura poder retomar la misma. No es un tema fácil, ni siquiera para un psicólogo. Es atravesar un dolor muy grande, aún así, el lector se puede sorprender ante la posibilidad de la autora de haber podido construir algo significativo con su trauma.

Soy consciente de que no todas las personas pueden crear una obra literaria con su trauma, es solo la dirección de la cura, se podría decir, que encontró en este caso la autora del mismo. Una posibilidad muy valiosa, no solo para su vida personal, sino que también para los demás, lo que han vivido un abuso y los que no. 

La gran mayoría de los abusadores son hombres. En el caso de este relato un policía de clase media alta, que entraría en un verdadero estereotipo de macho abusador. Un referente para la sociedad puertas afuera de su casa y para gran parte de su alienada familia. Una persona con poder, lo que me recuerda a lo que dice la antropóloga Rita Sagato sobre la violación; que esta sería un ejercicio de poder y de que lo sexual en todo caso es secundario.

Entre muchas de las cosas que me generó reflexión este libro está el tema de la Educación Sexual Integral. Tema en cierta forma bastardeado en el reciente debate sobre la legalización del aborto. Digo esto porque los anti-derechos lo esgrimían como solución cuando el proyecto mismo incluye la ESI y sabemos que lo mismos sectores que se oponían a la ley se opusieron en su momento a la ESI o son actuales promotores de su no implementación en el sistema educativo.

Pienso que un libro como este sería muy valioso en una ESI que realmente se llevara a cabo de una manera integral como bien lo dice su sigla. Me dirán que el libro contiene lenguaje o escenas no aptas para ciertas edades pero la verdad es que el libro no contiene ninguna palabra o saber, que hoy por formación o comunicación informal sea totalmente desconocida para un adolescente de 16 años.

Pienso, incluso, que sería más importante para los padres y adultos su lectura, porque existe cierto prejuicio de que solo los menores deben educarse en estas cuestiones como si uno a cierta edad adquiriera los conocimientos por mero desarrollo o biología. Sería importante para estos leer este libro para poder resignificar su experiencia, entender ciertos signos y para comprender de que si a ellos le es difícil abordar un caso de abuso sexual intrafamiliar, a la víctima del mismo le es infinitamente más doloroso y dificultoso.

“A sangre Fría” de Truman Capote es un libro que relata un hecho atroz, el asesinato de una familia, pero se podría decir que es un libro “que hay que leer”. Pienso lo mismo sobre “Por qué volvías cada verano”.

Por qué volvías cada verano

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*