Time Warp: Negocios, drogas y triste final Lo que mata es el poder

El cinismo y la ignorancia se hicieron visibles en la cobertura que los medios masivos de comunicación realizaron sobre la evitable tragedia ocurrida en la fiesta electrónica Time Warper. El poder, los negocios y la complicidad de los organismos de control, pueden ser más letales que las drogas.

Por Laura Gersberg*

(para La Tecl@ Eñe)

¿Un nuevo Comañón?

 

El fin de semana del 16 y 17 de abril se hicieron visibles el cinismo, la ignorancia y la hipocresía en casi todos los discursos de los medios de comunicación. Opinadores seriales iniciaron su derrotero por estudios de TV, radios, agencias de noticias, diarios y revistas. El lema de estos operadores es “esto nos afecta a todos”, un latiguillo con el que suelen presentar los “debates” más variopintos.

        

Costa Salguero somos TODOS, podría constituirse en la nueva consigna mediática

 

Llama la atención que la patria panelista, que sabe de todos los temas, se sorprenda con los hechos ocurridos en “La Fiesta”, con la opacidad del accionar gubernamental que favorece a los responsables que no corren ningún riesgo, y  con los abogados de alta gama que desempeñan exitosamente su tarea de defensores, posiblemente, gracias a su capacidad para apelar a tecnicismos.

 

La verdad está en otra parte

 

En estos días algunos de los Organismos de la Sociedad Civil de mayor prestigio, tales con el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), la Asociación de Pensamiento Penal, la Asociación Intercambios y el Grupo Convergencia,  dieron su postura, a la que adhiero. Empecemos a recorrer sus documentos:

 

“El pasado fin de semana, cinco jóvenes murieron y 5 sufrieron graves daños a su salud por tomar pastillas cuya composición aún no se conoce. Estas muertes evitables generaron un debate social que es necesario profundizar.

El modelo prohibicionista y el enfoque punitivo del consumo fracasaron en el objetivo de alcanzar una “sociedad libre de drogas”. En esencia, la prohibición tiene al menos tres tipos de consecuencias negativas. Por un lado, la ausencia de regulación estatal no hace más que fortalecer el negocio de la producción y el tráfico de drogas y generar ganancias extraordinarias. Por otro, en su “guerra contra las drogas” el sistema penal -las fuerzas de seguridad, los servicios penitenciarios, el Poder Judicial- es responsable de graves violaciones a los derechos humanos. Por último, los graves daños a la salud de los consumidores se derivan en buena medida de la ausencia del Estado en su rol de contralor: las drogas son un gigantesco mercado desregulado o, mejor dicho, regulado por mafias. La muerte de los jóvenes en Costa Salguero es consecuencia de esto último.

 

Es necesaria una mirada sobre los consumidores no centrada en lo punitivo ni en la criminalización, que haga posible que el Estado desarrolle una política de reducción de daños. Un aspecto de estas políticas debería ser la presencia de las agencias estatales en la verificación de las sustancias que se consumen para evitar mezclas y adulteraciones letales y para informar sobre los hábitos de consumo que son menos dañinos. Además se requiere una mirada más estructural como la que adoptan las experiencias de regulación estatal de los mercados de drogas que se han comenzado a explorar en otros países.

 

Estas discusiones se están dando ahora mismo a nivel internacional, en la Sesión Especial de las Naciones Unidas por el tema drogas (UNGASS), en Nueva York. Allí, la Argentina tiene la oportunidad de apoyar a los países que están impulsando un cambio en el sistema internacional de control de las drogas en un sentido más respetuoso de los derechos humanos. Estos avances internacionales podrían servir de marco para adoptar políticas nacionales menos atravesadas por la retórica de la guerra y la invasión de los barrios pobres y que, en cambio, dispongan más recursos para un abordaje socio-sanitario de reducción de daños para los consumidores, a partir de la importancia del fortalecimiento democrático en el manejo del fenómeno de las sustancias psicoactivas.”

 

Algo huele mal

 

Para los que trabajamos en este tema, lo ocurrido en la última fiesta electrónica no es ninguna novedad, y se constata en la observación de lo que cada fin de semana ocurre, tanto en Zona Norte como en el Conurbano Bonaerense, o en el relato de nuestros pacientes y de los informes de las Guardias Hospitalarias.

 

Lo peculiar es que esos 5 chicos no tenían vinculación entre ellos, dos fallecieron en el lugar, que incumpliendo las regulaciones establecidas, no contaban con los recursos especificados por las normativas del Gobierno de la Ciudad – tercer mandato del mismo signo político-, y “tardaron” tres horas en llamar al Same.

 

El Organizador y presidente de Dell Producciones – firma que organizó la Time Warper-, Adrián Conci, afirma a través de su defensor, el abogado Fernando Burlando, que no sabía que estaban vendiendo pastillas en el interior del Galpón. Conci sigue prófugo y habla a través de Burlando. Habría que preguntarse por qué no se puso a derecho si presume su inocencia y/o deslindado de los delitos que se le imputan en el expediente, más allá de las afirmaciones televisivas.

 

También llama la atención del fiscal Federico Delgado la habilitación express del lugar. Delgado pidió la detención de Conci adjudicándole al empresario la responsabilidad en la “venta de drogas organizada, administración de la necesidad de hidratarse, alta temperatura, hacinamiento, y falta de ventilación y ventanas” en el lugar donde se realizaba la fiesta.

 

¿Y el Estado?

 

Cuando hablo de desaparición del Estado me refiero al silencio de la SEDRONAR y del actual Jefe de Gobierno de la Ciudad, de viaje en Estados Unidos, que sólo usó su Twitter para manifestar sus condolencias a las familias e invitó a rezar por ellos

 

En realidad, es muy burdo pensar que el cacheo no pudo comprobar el ingreso del proveedor que obviamente no pasa por ese control, llega antes, y no es algo que nadie sepa. No es casualidad, es parte del negocio, como la venta a precios grotescos de agua, el cierre de grifos, la falta de ventilación, la venta de bebidas energizantes cuya licencia está a cargo de un abogado penalista, con matrícula suspendida por su actuación en la Causa AMIA.

 

Ahora bien, tal como el periodista Werner Pertot publicó en el portal de noticias Nueva Ciudad, hay algo más detrás de Costa Salguero. (http://nueva-ciudad.com.ar/notas/201604/25466-que-hay-detras-del-costa-salguero.html)

 

Otro tema que parece ignorarse es la asociación de Drogas-Jóvenes y su estigmatización. Coincido con el ex Ministro de Educación Alberto Sileoni, cuando en la 13 Conferencia sobre Políticas de Drogas, llevada a cabo en el Senado Nacional y organizada por Intercambios Asociación Civil, reflexionó acerca del uso de sustancias y la familia, diciendo que los niños y jóvenes aprenden de lo que escuchan y ven en casa. Sería oportuno también aclarar que las sustancias de abuso que encabezan el listado en Argentina, son legales y varias de ellas de uso masivo por adultos

 

Reducción de Daños

 

La reducción de daños como medida de salud pública entiende que hay personas que desean consumir sustancias psicoactivas y, en lugar de perseguirlos, genera las condiciones para que lo hagan de una manera en la que los usuarios no pongan en riesgo su vida. Por ejemplo, una ONG de Barcelona llamada Energy Control dispone de stands informativos en fiestas electrónicas masivas, donde además las personas pueden llevar ahí sus drogas y conocer su composición química mediante un rápido análisis.

 

Desde mi perspectiva, y considerando lo antes expuesto, las medidas punitivas han demostrado 50 años de fracasos, nadie deja de usar sustancias por el daño que producen, todos saben, todos mienten, es un secreto a voces lo que pasa en estas fiestas.La ausencia del  Estado, la irresponsabilidad de los promotores y sponsors y la culpa siempre es de un objeto inerte, que no es obligatorio utilizar, desde una sustancias hasta una bengala.

 

De la mentira, la simulación, al encubrimiento obvio, de eso, no se habla

 

Buenos Aires, 20 de abril de 2016

 

*Psicóloga UBA-MN 14.613

Equipo Argentino de Toxicomanías

Directora General

Enlace original: Time Warp: Negocios, drogas y triste final Lo que mata es el poder

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