“Todo ser hablante puede tener acceso a la virilidad, sin embargo, no es la misma para todos”, dice Roxana Chiatti (foto), directora de la Sección Córdoba de la Escuela de Orientación Lacaniana, con motivo de las XXVI Jornadas de esa institución, con el sugestivo título “Virilidades e Inconsciente. Usos, Ficciones, Gustos”.

La actividad se realizará 23 y 24 de junio próximos, en el Auditorio Diego de Torres de la Universidad Católica de la ciudad de Córdoba. “Deseamos que vengan de Rosario y de todo el país”, invitó la psicoanalista.

‑-Hay temas o conceptos que a veces se dan por sabidos, y por eso le pregunto ¿Qué se entiende por virilidad?

 

–Virilidad es una adjetivación que puede asociarse rápidamente a lo masculino. Pero ni una ni otro nombran directamente “lo hombre”.

Todo ser hablante -como dice nuestro argumento de las Jornadas‑ puede tener acceso a la virilidad, sin embargo no es la misma para todos.

Jacques Lacan, en su Seminario 19 nos dice que la función del VIR (de viril) es impactante ya que sólo de una mujer se dice que es viril, porque ella es la única que cree en eso.

Por otro lado, al avanzar en su enseñanza y su propuesta de las tablas de la sexuacion donde ubica lo masculino y lo femenino respecto de la función fálica, hará hincapié en la categoría de semblante que lo viril tiene respecto de lo real del goce (1). Entonces lo viril es un semblante que puede ser habitado tanto por un hombre como por una mujer, lo que no deja de lado la posición sexuada de cada quien.

–A propósito ¿Qué relación hay entre virilidad e Inconsciente?

–Para Freud, en el Inconsciente hay solo una inscripción a nivel sexual. Él habla de libido masculina, que traducimos en los términos de falo. El falo es un significante que, en la comedia de los sexos interviene en la diferencia sexual nombrando hombre o mujer. Pero allí no concluyen las cosas, ese es sólo un sesgo del asunto.

Lacan nos ha enseñado que sobre lo sexual no hay saber, no se sabe cómo ubicarse cada quien en relación al otro sexo. La cultura aporta algunos semblantes para orientarnos un poco pero eso no basta.

En realidad, hay un vacío en el sujeto respecto de poder representar algo de la relación entre los sexos mediante el lenguaje.

En este aspecto, el Inconsciente habla de sexo, habla sin parar por no poder soltar una fórmula para concluir cuál es el sentido de lo masculino y lo femenino (2).

-‑Siguiendo en esta línea ¿Por qué hablamos de masculinidad y de virilidad? ¿Cuál es la diferencia entre ambos conceptos?

–No podría precisar exactamente cuál ni tampoco si la hay, seguramente durante las Jornadas, en el intercambio epistémico con los colegas podremos extraer una respuesta. Propongo una aproximación: según mis lecturas, lo viril como semblante tal como venimos diciendo no tiene que ver estrictamente con lo masculino, pero lo asociamos a lo que tiene connotaciones fálicas. La masculinidad o mejor, la posición masculina, se reafirma por haber consentido a la castración, como decimos en psicoanálisis, esto es, haber consentido a que el falo no tiene mucho que ver en el asunto.

1. Argumento Jornadas (Luis Tudanca, Ana Simonetti, Jorge Castillo).

2. Jacques‑Alain Miller. Donc. Pág. 473.

*Psicoanalista EOL Sección Rosario. Coordinación Psicología Rosario12.

Publicación original: https://www.pagina12.com.ar/44153-mas-alla-de-hombre-y-mujer